El viernes tuve uno de esos días en los que te das cuenta que realmente has madurado. Bajo la escusa de "los efectos del período menstrual" adopte una actitud tan negativa que hasta la cabeza estaba por estallarme, force a mi cuerpo a sentirse débil e incluso se me escaparon lagrimas durante todo el día. Y si a eso le aumentamos la idea, de que soy una persona "fuerte" a la que sus amigos saben que hacerles bromas pesadas no es la gran cosa, se me junto todo. El día parecía empeorar con el paso de las horas, me entere que el chico que me gusta, gusta de otra y que una de mis amigas tiene el cerebro de un maní y que solo lo usa para hacerle regalos de mes a su enamorado. Empece a sentir la pegada de la decisión que hace un tiempo tome y que se las contare en otro post. En fin... Cuando estaba camino a casa, luego del día duro de universidad, todo empeoro. La maldita reforma de transportes a ocasionado un caos, por mas momentario que sea, lo sufrí en carne propia. y es que.. a las 7 de la noche, sin buses que tomar, con un metropolitano lleno y sin que los taxistas quieran salir del ovalo de miraflores, no había forma de llegar a mi casa. Antes ya había caminado hasta mi hogar, pero en el estado en el que estaba... dudaba de mi fuerza.
Empecé a caminar y no podía parar de llorar, me quejaba con Dios del mal rato que me hacía vivir, pero entonces, entendí que con la actitud que tenía solo estaba perdiendo la batalla. En vez de quejarme, empecé a agradecerle por ponerme retos tan fuertes porque eso significaba que confiaba en mi fortaleza y en mi fuerza. Empecé a caminar con más ganas, aun lloraba, pero me sentía diferente. Y en un momento de brillo mental, decidí llamar al hombre con el que, en los últimos días, había hablado poco, mi papá. Con cada RING pensaba en el poco tiempo que paso con el, ahora menos, porque trabaja fuera de la ciudad... Me contesto a la segunda llamada y al escucharme, no pasaron mas de 20 minutos hasta que me estaba abrazando y diciendo que todo estaría bien, que solo fue un mal día.
Alabar a Dios, es mi forma de vivir y cuando estoy con él nada me falta. Soy católica pero no acostumbro exponer mi fe ante todos, porque creo que el amor se lleva por dentro y no necesita ser demostrado a los demás. Pero si quería compartir esto con ustedes, porque sea o que sea en lo que crean (así sea en ustedes mismos) deben tenerle una fe inigualable. Porque lo que haces, refleja lo que crees y si nos aceptamos el fracaso, eso es lo que tendremos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario