miércoles, 24 de diciembre de 2014

Veinte motivos; Un abismo.

En los últimos días, mi vida se ha llenado de lecciones y mi tiempo libre de recuerdos (tanto buenos como malos) ¿Cual es la razón? Pues muy simple... cumplí 20 años. Sé que en un primer momento parece una cosa de nada, incluso, puede tomarse como un año más de vida y ya... no más chongos pero NO WAY, los 20 años es una cosa distinta.

A los 20, como yo lo siento, se acaba una etapa de tu vida dando inicio a otra. Pero no es tan simple como ver un letrero nuevo en el camino de la vida, sino, es llegar al fin de ese camino y enfrentarse a un abismo. Siempre he pensado que la vida es un camino largo que se pierde en el horizonte, y uno va por el atravesando piedras, descansando, cambiando de ruta cuando se cree necesario. Pero en determinado momento, se logra visualizar el fin del camino y se choca con una puerta; al abrirla nos encontramos frente a un abismo, pero no es uno cualquiera, es una abismo que nos invita a brincar hacia el (NO POR UN INSTINTO SUICIDA) sino por la popular frase "El que no arriesga no gana". Este abismo simboliza, para mi, tomar la decisión de aventarte al vacío persiguiendo un sueño. Tomar riesgo que posean cierto grado de incertidumbre pero con la finalidad de lograr lo que queremos. 

La vida se basa en hacer los sueños realidad y, casi siempre, para lograrlo debemos saltar al abismo.   

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