Mientras descansaba plácidamente y la contracción de su cuello dejaba de doler, sintió un cosquilleo en el brazo que la obligo a incorporarse solo un poco y deslizar su mano por la zona afectada. Cuando era consiente que había movido su brazo pero no sentía el contacto con su piel supo que estaba soñando. Abrió los ojos, he intento levantarse "Que sueño más real" pensó. Pero no pudo mover ni un solo fragmento de su cuerpo,la desesperación la empezó a invadir, sus nervios latían en su garganta... podía verlo todo pero no podía moverse. Quiso gritar pero su voz no se escuchaba, sintió como su cuerpo se alejaba de la imagen de su cuarto y se rodeaba de un túnel negro. Su visión fue oscureciendo hasta que llego a la oscuridad, esa que no te deja diferenciar entre tener los ojos abiertos y tenerlos cerrados.
Vio pasar millones de imágenes de lo que le gustaría tener, de la vida que quiere llevar en unos años, de sus sueños, de sus más locos sueños pero no podía tocarlos, no podía acercarse y lo que es peor, no podía disfrutarlos.
Despertó agitada pero desde entonces cambió. Y confirmo que soñar no cuesta nada pero, siempre, vivir es mejor. Así no tenga lo que desee en ese momento, es mejor la disfrutar el presente a pasársela soñando por el mañana... porque puede ser que ese mañana te falte.
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