lunes, 13 de abril de 2015

Hasta aquí.

Puede que te lo haya dicho ya muchas veces y que siempre es un romper y volver. Quizá muy en el fondo pensaba que al menos por esos pequeños momentos de felicidad a tu lado valía la pena ignorar lo que todos me decían de ti. Siempre he escuchado comentarios negativos de tu interior y muchas personas viven comentando lo mal que las dejaste y el daño irreparable que causaste en sus vidas. Yo no quiero que eso pase conmigo. 

La primera vez que decidí dejarte, todo fue mejorando en mi vida. Empece a sentirme mejor conmigo misma, tenía más energía y hasta conocí personas nuevas con las que no me relacionaba por estar contigo (Tienes muchos anticuerpos en la sociedad), empecé a ver las cosas desde afuera y me di cuenta como llevabas a nuestros amigos a círculos más fuertes  y peligrosos, no sabes como le agradecí a la vida haber terminado contigo. Javier...¿Te acuerdas de él? por culpa de tus malas juntas termino necesitando ayuda profesional, era un buen chico que empezó jugando contigo y casi termina muerto por tus amigos. 

Lamentablemente, el estrés y la sobrecarga me hicieron volver a ti pero ahora es diferente, ya no tenga la misma sensación cuando estamos juntos, ahora hasta me molesta tu olor. Y no se si es porque los años no pasan en vano, o por las tantas cosas que escuche de ti  que ya empiezo a creérmelo y a sentir esa fea sensación en el cuerpo cuando estas cerca. Pero creo que es mejor que esto acabe aquí; así que, mi dañino cigarro, es mejor que la próxima vez que nos veamos sea solo de lejos.

Muchas veces se presenta como un amigo inocente que no lastima si sabes controlarlo pero justo ahí esta el problema ¿Cómo sabes cuando lo estas controlando y cuando él te controla a ti? Afortunadamente jamás cree adicción por él y no pasaba de ser una fumadora "social". Pero si llegue a conocer a muchos amigos que fumaban hasta por las orejas y aunque en ese momento no le veía nada malo, ahora me doy cuenta que si es todo un problema. Las consecuencias de fumar no siempre se ven en el presente, muchas veces es nuestro futuro el que se ve perjudicado aunque no me van a negar que no te quita energía, provoca mal humor, perjudica los dientes e incluso, esta científicamente comprobado, que provoca depresión y todo eso sin contar que altera peligrosamente el sistema respiratorio y todo lo que se relaciona con él, ergo, todo. Así que cuando venga esa ansiedad que nos hace fumar mejor respiren hondo y cómanse un chocolate. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario