Una vez escuche en un programa antiguo que se pasaba por Fox Kids: "El colegio del agujero negro" que siempre que algo te hace daño debes tirarlo. Hasta ahora recuerdo las circunstancias en las que lo escuche y supe, en ese preciso momento, que esa frase era una de las más grandes lecciones que debía adoptar en mi vida.
Tira aquello que te haga daño... y en efecto eso es lo que hago. Cuando soy consciente que algo me lastima lo dejo ir... ¿Para que aferrarme a una felicidad momentánea si luego pagaré, con creces, el resto de tiempo?
Ahora, no es tan sencillo cuando de amor se trata. Nadie, al menos creo que nadie, puede amar a alguien un día y al día siguiente decidir dejar de amarlo y lograrlo con éxito. Siempre cuesta hacerlo pero, en ocasiones, es totalmente necesario. Entonces entran las dudas, los miedos, la ansiedad, el nudo en la garganta... pero saben, todo eso es pasajero. Antes de tomar la decisión hay que ser capaces de razonar y poner todo en una balanza, luego tomar la decisión, aferrarse a ella y tener la certeza que al día siguiente dolerá menos que hoy.
Pero para poder razonar es mejor dejar de pensar, esperar que se calme la mente y el corazón y pensar con la cabeza fría. Hay momento en la vida en los que es mejor, dar un paso arriba y mirar todo desde ahí. Como dicen en teatro... una mirada de afuera, siempre ve mejor. Buen Martes!

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