Cuando Sócrates dio a conocer la frase "Solo sé, que nada sé" causo un revuelo en su época y hasta hoy. ¿Cómo uno de los hombres más sabios iba a ser capaz de decir que no sabia nada? Y es que si lo interpretamos superficialmente, dicha frase tiene un sinfín de matices. Desde una falsa humildad hasta una baja autoestima. Pero nada más alejado de la realidad, cuando Sócrates se refería a dicha frase, lo que intentaba decir es que cuanto más sabes, te das cuenta lo mucho que hay por conocer, y por ende, lo poco que sabes.
Existen dos tipos de personas inteligentes. Uno de ellos siguen la linea de este filósofo, pues se dan cuenta que la mente humana es incapaz de lograr conocer todo y por ello siempre buscan estudiar y aprender más pero de lo necesario para ellos o de lo que consideran atractivo. Puesto que nunca nadie podrá saberlo todo. El otro tipo de persona "inteligente" piensa que lo sabe todo, y sin más, da a conocer al mundo su poco conocimiento como si fuera un nuevo elemento de la tabla periódica. Nadie les quita el merito de la inteligencia, pero cerrarse en una postura y no investigar más allá convierte a estas mentes "inteligentes" en mentes fanfarronas. Y nada es pero... que un fanfarrón.
Así que procuren saber más, pero siempre teniendo en mente que más sabe el que estudia, que el que dice saber. Yo por mi parte, me quedo con la filosofía de Sócrates y por más que sienta que algo sé, soy consciente que es nada en la inmensidad de la mente humana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario