domingo, 1 de marzo de 2015

Confianza

¿Cuándo hablamos de confianza que es lo primero que se nos viene a la mente? ¿Poder tomar decisiones importantes sin titubear? ¿Manejar grandes cantidades de dinero que le pertenecen a una gran empresa? ¿Defender a un inocente de un proceso injusto? O algo más simple como pararse a exponer sin sudar frío o bailar como nos gusta sin roche o quizá... Afirmar que podemos bucear el largo entero de la piscina solo parando a respirar una vez...
Hoy jugando con mi prima menor le dije: a ver bucea... Y ella me dijo puedo hacerlo solo parando a respirar una vez. Yo le afirme que eso era difícil dado el largo de la piscina y ella me respondió: confío en mi, sé que puedo.

Entonces entendí que el concepto que ella tiene de confianza es el que a muchos lea falta.  Confiar como atreverse, como intentarlo, como tener la certeza que el que quiere puede. Esa es la clase de confianza real, la que te permite avanzar y aunque te golpees sabes que mañana más tarde habrá valido la pena. Esa confianza que se demuestra en cosas tan simples es la que diferencia a los ganadores de los que esperan el siguiente año para intentar.
Es mejor intentar y fallar que no haber intentado. Siempre he pensado que es mejor caer, que arrepentirse de no haber saltado y ahora sé que lo que marca la diferencia es la confianza en uno mismo.
Confíen, primero en ustedes y en todo lo que pueden hacer si es que se lo proponen. La seguridad es siempre el primer paso.

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